El laminado recubierto de cobre (CCL) es un material base esencial en la fabricación de placas de circuito impreso (PCB), clave para lograr placas de alto rendimiento y fiabilidad. Los tipos principales incluyen CCL rígido, como FR-4 y CEM-1, conocidos por sus propiedades eléctricas y resistencia mecánica, y CCL flexible, que ofrece adaptabilidad para diversas aplicaciones. Las variedades de CCL se clasifican según los materiales aislantes, los materiales de refuerzo y las características de rendimiento. El foil de cobre, fundamental para la conductividad eléctrica, puede ser cobre electrodepositado o laminado, además de tipos especiales como foil con adhesivo, resistente a la corrosión, con blindaje EMI, película delgada, flexible y retardante a la llama. Estas variantes satisfacen distintas necesidades de las PCBs, influyendo en la conductividad térmica, flexibilidad y resistencia ambiental.